Cualquier historia importa
Julio César, de Pontevedra
Sucedió en la ciudad de Vigo, cuando sobre las diez y media de la noche estaba esperando a que saliera mi mujer de trabajar para llevarla a casa. A unos treinta quilómetros de distancia, de repente, al intentar encender el coche, no hay contacto, puesto que la batería estaba «muerta». Debido a lo tarde que era, mi enfado fue monumental, sometido a un estrés muy alto. Llamo a la grúa creyendo que me pasaría parte de la noche esperando, y cuál es mi sorpresa que a los pocos minutos se presenta un chico de MAPFRE con un aparato y pone el coche en mancha. A pesar de las horas que eran, me llamó poderosamente la atención, con qué actitud tan positiva y agradable nos atendió y eso cambió totalmente mi mal humor, olvidando el mal rato que había pasado y nos fuimos totalmente agradecidos. No es una súper historia, pero para mí supuso algo muy importante. No recuerdo quién era el operario, pero sí recordaré siempre su empatía y buen hacer.